Empresa Familiar

 

Empresa familiar es aquella que tiene una cultura y unos valores que determinan su identidad; que tiene un proyecto conjunto, un sueño compartido, un deseo de crecimiento y una voluntad de transmisión generacional.





Condiciones para considerar a una empresa familiar

  • Propiedad: la mayoría de la propiedad, reflejada en acciones con derecho a voto, pertenece a una persona o personas de la misma familia que fundó o fundaron la compañía, o, de la persona que tiene o ha adquirido el capital social de la empresa; o de sus esposas, padres, hijo(s) o herederos directos del hijo(s).
     
  • Control: la mayoría de los votos puede ser directa o indirecta.
     
  • Gobierno: al menos un representante de la familia o pariente participa en la gestión o gobierno de la compañía.

  • Derecho de voto: la persona que fundó o adquirió la compañía (su capital social), o sus familiares o descendientes poseen el 25% de los derechos de voto a los que da derecho el capital social. De este modo, se intenta garantizar la continuidad generacional como objetivo estratégico de la empresa, basada en el deseo conjunto de fundadores y sucesores de mantener el control de la propiedad, el gobierno y la gestión de la empresa en manos de la familia.


Una empresa familiar, en su identidad como empresa, cuenta con las mismas características que cualquier otra compañía, su diferencia fundamental reside en la vinculación a un grupo familiar y lo que ello conlleva.


Fortalezas

  • Tradición conjugada con la continuidad.
     
  • Visión compartida con la familia.
     
  • Compromiso con el territorio.
     
  • Responsabilidad social.
     
  • Gran capacidad para emprender e innovar.
     
  • Alta calidad de los productos y servicios que ofrece.
     
  • Flexibilidad


Retos de una empresa familiar

  • Planificar la sucesión.
     
  • Crecimiento.
     
  • Profesionalización.
     
  • Innovación.
     
  • Internacionalización.